Aunque Ataque a los Titanes hoy en día es una de las grandes obras de anime y manga de la última década, construirlo fue todo un duro proceso para Hajime Isayama. El autor, quien todavía se mantiene modesto sobre su creación, tiene dos mangas que se desarrollaron en paralelo al primer borrador de Shingeki y que fueron clave para dar vida a la historia que hoy conocemos. Eran historias de ciencia ficción militar que demuestran que este ya tenía la idea de los enemigos gigantes en la mente. El origen de Ataque a los Titanes En el año 2008, Hajime Isayama apeñas era un veintañero que soñaba con tener un manga que le permitiera vivir de ello. "Sabía que ganarse la vida dibujando manga es extremadamente difícil, así que mi sueño en aquel entonces era simplemente ganar lo suficiente para mantenerme con mi manga, incluso si nunca se convertía en un gran éxito, y mucho menos la idea de convertirme en millonario", explicaba durante una entrevista para la revista Brutus.
Sin embargo, el fenómeno de los titanes, las murallas y la incansable búsqueda de la libertad de Eren no nació de la nada. Para que la idea de los titanes, los muros y la Legión de Reconocimiento existiera, Isayama tuvo que combinar diferentes elementos de historias paralelas propias. Es cierto que, por aquel entonces, ya tenía un primer borrador de 65 páginas de Shingeki no Kyojin, pero todavía le quedaba añadir la pizca de gracia para que la Shonen Jump aceptara el proyecto. Así nacieron ORZ y Heart Break One, dos historias one-shot (de un capítulo) olvidadas.
Fue la editorial Kodansha la que decidió darle una oportunidad. Allí, el editor Shintaro Kawakubo vio algo en su caótico e imperfecto trazo. Pero antes de dar luz verde a la serialización que cambiaría el anime para siempre, Isayama tuvo participar en los concursos de debutantes de la editorial con dos historias cortas que funcionaron como primer toma de contacto. ORZ, una historia futurística y distópica con enemigos gigantes Ese mismo año, ORZ fue su primera creación; una historia de ciencia ficción que consiguió el premio de "Trabajo Seleccionado" en la Weekly Shōnen Magazine bajo la sentencia de haber sido "el peor arte en la historia del premio".
No era una historia con tintes medievales o de La Segunda Guerra Mundial, sino una obra futurística y distópica con estética cyberpunk. Lo más llamativo de la propuesta es que el protagonista, un joven llamado Murakumo, tiene la misma mirada, el peinado y la expresividad exacta de Eren Jaeger. Y no solo eso: los enemigos eran monstruos gigantes biomecánicos que contaban con máscaras de metal rotas que, al agrietarse, revelaban rostros humanos gigantescos debajo. Heart Break One: el nacimiento de Historia Reiss Ese mismo año, Isayama volvió a triunfar con Heart Break One, obra que ganó el Premio Especial del Jurado.
Se trataba del escenario mediante el cual el autor estructuraría toda la parte de psicología militar y el sistema de combate de la serie. Ambientado en un conflicto bélico con aviación y mechas más similar a Evangelion (Isayama ha demostrado su admiración por la obra de Hideaki Anno varias veces), la historia seguía a un escuadrón atrapado en misiones suicidas contra un enemigo inalcanzable; lo que sería el inicio de la Legión de Reconocimiento. De hecho, las coreografías y maniobras de los aviones esquivándose en el aire inspiraron directamente el dinamismo tridimensional del Equipo de Maniobras Tridimensionales. De nuevo, la protagonista femenina sería trasladada directamente a Ataque a los Titanes, que no era otra que la misma que Historia Reiss.
Al final, Kodansha tuvo la paciencia y la visión que a Shueisha le faltó. Permitieron que Isayama hiciera una versión final y aportara toques nuevos con los titanes para dar lugar a una de las obras más laureadas de la última década. En 3DJuegos | Las mejores series anime basadas en videojuegos que todo gamer debería ver En 3DJuegos | One Piece: los personajes más poderosos, carismáticos y decisivos que marcaron su historia