Análisis de Gears of War E-Day en proceso: una campaña que hace una gran idem para Xbox

Análisis de Gears of War E-Day en proceso: una campaña que hace una gran idem para Xbox

Crítica y valoración de Gears of War E-Day en proceso. Os contamos cómo es la campaña que narra el Día de la Emergencia para Marcus Fenix y compañía. Hay dos guerras en un punto crítico. Por un lado, la comercial en el mundo real, con Xbox replanteando toda su estrategia en el sector de los videojuegos.

Por otro, la de este videojuego Gears of War E-Day para Xbox Series X/S, PC y Game Pass, que nos narra el inicio de una saga muy venerada por los fans. Mientras que Asha Sharma y su equipo se encargan de la de nuestro mundo, en el planeta Sera nos toca a nosotros encarnar a un joven Marcus Fenix, gracias a este nuevo trabajo de The Coalition, responsables de las últimas entregas de la serie. Junto al entrañable Dominic Santiago y dos recién llegados, hemos de guiar al escuadrón Bravo mientras tiene lugar el Día de la Emergencia, la gran invasión de los locust a la superficie del planeta. Así pues, jugamos en acontecimientos que tienen lugar unos 14 años antes del primer Gears of War, con unos reclutas aún jovencitos y una humanidad que descubre por las malas la potencia del ejército locust.

A lo largo de varios días, hemos podido probar la campaña de Gears of War E-Day al completo, así que vamos a daros un análisis sin spoilers de este modo, a la espera de poder catar el resto de opciones multijugador y actualizar el contenido. El sistema de juego es muy similar al que conoceréis de las entregas previas, con pequeñas modificaciones que ahora explicaremos. Nosotros acompañamos al escuadrón Bravo durante toda la campaña. Primero, tenemos a un Marcus y Dom a los que pilla por sorpresa la invasión, sin siquiera tener “calzada” la armadura.

Al poco, se nos unen Lucas Reyes y Mags Carter, dos personajes nuevos en la franquicia con un trasfondo muy trabajado en el juego. Con esos cuatro soldados, hemos de defender la antaño próspera ciudad de Kalona, básicamente eliminando a toda “larva” que nos salga al paso. Escuadrón Bravo, adelante Como es tradición, jugamos en tercera persona con el personaje que escojamos. Por defecto es Marcus, pero antes de empezar la partida podemos elegir a cualquiera de los otros tres.

Cada uno tiene tiene asignado su propio set de armas, armadura y equipo de apoyo, pero podemos modificarlos más adelante. A la hora de combatir, tenemos dos armas principales, una pequeña y una arrojadiza, como siempre. Podemos cambiar de una a otra cuando queramos, pero también podemos pulsar los dos sticks a la vez para activar un objeto de apoyo, que nos sanará, nos volverá más agresivos o dañará a los enemigos cercanos, por ejemplo. Estos objetos se regeneran con el tiempo tras un uso.

Por supuesto, un Gears of War no sería lo mismo sin las ejecuciones a corta distancia, con la motosierra del lancer como estrella, sin el sistema de recarga activa que otorga más daño a las balas si recargamos en el momento justo o sin la dinámica de coberturas. Este último se ha retocado mucho respecto a juegos previos. Por un lado, ahora podemos cubrirnos incluso tumbados en el suelo, lo que hace que la estrategia de cobertura y disparo sea mucho más versátil. Además, mientras corremos, podemos pulsar A para iniciar un deslizamiento del personaje sobre las rodillas.

Esto puede evitar un disparo a traición en el último momento y nos permite seguir atacando con precisión a la vez que nos movemos. Por último, se añade la posibilidad no solo de saltar, sino de trepar a superficies altas para escalar o superar una cobertura elevada por arriba. Elementos de movimiento que ya existían se han retocado para dar más fluidez: ahora corremos manteniendo pulsado el stick y con un control mucho más cómodo de la cámara, a diferencia de los juegos originales en los que el movimiento de personaje y “cámara de guerra” eran mucho más rígidos. Además, ya no es necesario colocarse tras una cobertura y luego saltarla.

Ahora, podemos saltarla directamente con el botón Y, con lo que las escaramuzas acaban siendo mucho más dinámicas. En cuanto a las armas, vuelven muchos clásicos, como el Lancer clásico con bayoneta, la escopeta Gnasher o el rifle de francotirador. Aquí también hay muchos cambios sutiles en la superficie, pero importantes en la refriega. Por ejemplo, algunas armas ofrecen una recarga cartucho a cartucho, por lo que podemos “cancelarla” antes de acabar del todo para así atacar por sorpresa.

Además, las armas contundentes como la troika o el lanzabombas pesado ralentizan menos nuestro movimiento. Incluso podemos escalar con ellas en una mano, que para eso somos Gears jóvenes y fornidos. Sin duda, el cambio más gordo está en los depósitos de munición que podemos encontrar en varios puntos del mapa. Allí, no solo podemos cambiar de arma, sino también tunear cualquiera de ellas.

En función de los maletines rígidos que hayamos encontrado por el camino, podremos asignar hasta cuatro modificaciones a cada arma, como una mejor recarga, más daño, una mira telescópica o efecto de fuego. También podemos modificar la armadura o el objeto de apoyo, con lo que las batallas son más flexibles (y divertidas, la verdad), que nunca. Tenemos más de una decena de armas para elegir y por supuesto hay añadidos muy potentes como la destripadora, que puede abrasar al rival o la mina de pinchos que despliega un enorme “manto” de dolor en el suelo. Quizá la más bruta sea el gancho sangriento, que es un arma pesada y puede partir por la mitad a un enemigo de un solo golpe.

Además de atacar, la faceta defensiva se completa con la habitual rutina de correr hacia los miembros de escuadrón caídos y sanarlos antes de que se desangren o algún bruto los remate. Si somos nosotros los derribados, toca como siempre pulsar como locos X para mantenernos a flote hasta que nos salven, idealmente arrastrándonos hasta ellos para facilitarles la tarea. Podemos caer 4 veces antes de llegar al fin de la partida (tras lo que tocará cargar el último guardado automático, claro). En ese sentido, tenemos que decir que la IA de nuestros aliados es bastante competente.

Suelen buscar buenas coberturas y acuden raudos, por lo general, a nuestro rescate. También meten la pata: suelen caer en trampas como las granadas de imulsión, por ejemplo, por lo que son un blanco más fácil en los compases finales de la campaña. Aún así, su comportamiento es bastante satisfactorio. Campaña cooperativa: no sin mi bro Por supuesto, lo realmente divertido es superar la campaña en multijugador.

Es posible hacerlo tanto online (con cuatro jugadores) como en local, con dos jugadores a pantalla partida. En las pruebas que hemos hecho, el online funciona a la perfección y permite crossplay entre Xbox y PC, por lo que es una experiencia muy satisfactoria. Lo ideal, claro, es usar el chat de voz, porque muchos duelos se superan mejor coordinando que uno flanquee y otro ataque por una ruta más principal. En el modo a pantalla partida, la tasa de frames baja incluso aunque juguéis en modo rendimiento, pero se da una fluidez de lo más razonable sin sacrificar detalle.

Aquí la cámara es más angular para compensar la pérdida de detalle que nos da este encuadre para cada jugador. Es muy divertido y, por supuesto, podéis cargar cualquier episodio que hayáis superado en solitario para continuar en cooperativo, sin tener que empezar desde cero. ¿Es difícil Gears of War E-Day? La dificultad de los combates es ajustada, pero a partir de la mitad del juego el desafío se incrementa bastante, con algunos enemigos muy, muy resistentes que requerirán mucho tesón. Podéis bajar la dificultad cuando queráis (hay cuatro niveles, siendo el segundo el que viene por defecto), pero claro, siempre queda la espinita del amor propio...

La exploración también se ha retocado bastante. Aunque el juego es esencialmente lineal, como es tradición en la saga, hay unos cuantos tramos en los que el mapa se abre bastante para que exploremos, siguiendo el estilo marcado por Gears 5 (pero sin vehículos). En ellos, podemos buscar desde maletines con modificadores de armas hasta desafíos secundarios, que normalmente consisten en una o dos oleadas de enemigos. Superarlos nos da modificadores más complicados de conseguir y algunos cuentan con el atractivo de ser más estratégicos: la clave suele estar en colocar señuelos o mini torretas automáticas para despachar oleadas.

También hay cajas de munición por doquier y coleccionables, que van desde las clásicas chapas de identificación hasta objetos como fotos o folletos. No aportan nada en lo jugable, pero nos dan mucho más contexto sobre cómo era la vida en Sera antes de la invasión locust. La exploración se complementa con el ya tradicional visor que nos indica la ubicación del siguiente objetivo principal y un mapa que podemos activar en estos tramos abiertos para ver objetivos secundarios cercanos. Al marcar uno de ellos se nos indica la distancia exacta y su altura.

Más de una vez os tocará escalar, amigos... Aunque nos ha invadido el miedo de que estos momentos de mapa abierto pudieran romper el ritmo del juego, no se abusa de la fórmula y, realmente, podemos pasar de todos los retos secundarios sin mayor penalización para dirigirnos directamente a las misiones principales, si así lo queremos. A nivel de variedad de juego, en realidad ese es casi el único añadido, pues el resto de “momentos diferentes” no difiere de lo visto en juegos previos: tiroteos en trenes de movimiento, defensa de perímetros con ametralladoras de posición... Casi os sentiréis como en los tiempos dorados de Xbox 360.

Eso es algo bueno, claro, aunque quizá en ese sentido esperábamos alguna propuesta jugable más novedosa. Gráficos con mucha imulsión En cualquier caso, Gears of War E-Day es una estupenda experiencia en lo referente al apartado técnico y la ambientación, gracias una vez más al Unreal Engine. Nosotros hemos jugado en una Xbox Series X y podemos elegir entre modo Calidad y Rendimiento. Una vez más, nos quedamos con el segundo.

El modo Calidad mejora notablemente la resolución y nitidez en pantalla, pero nos “condena” a unos 30 frames por segundo que en las batallas más contundentes saben a poco. El modo Rendimiento, aun sacrificando un poquito de detalle gráfico, va enormemente fluido y ofrece un espectáculo tremendo. El bestial diseño de la ciudad, llena de edificios majestuosos, los efectos de luz cuando atacan los locusts, los efectos de sangre o suciedad en el objetivo... Todo está construido para que tengamos la sensación de estar protagonizando un blockbuster brutote de esos que casi ya no se hacen.

Por cierto, también hemos podido jugar en una Asus ROG Ally X. Aunque lógicamente no llega al nivel de un PC a tope de gama, se mantiene muy bien el detalle con una tasa de frames que oscila entre los 50 y los 60. Aquí podéis echarle un vistazo: Todo eso quedaría algo vacío si los personajes protagonistas no fueran interesantes, pero de hecho la construcción de los héroes es uno de los elementos que más nos han gustado del juego. Tanto Marcus como Dom se perciben de una forma diferente aquí (los vemos siempre en escenas movidas por el motor en tiempo real), porque sabemos el drama que vendrá en el futuro, pero además sus diálogos están bien diseñados para que entendamos por qué son como son.

Incluso Marcus, el eterno tipo duro, aquí tiene unos momentos de humanidad que no rompen con su carácter pero sí nos hacen entender que ni todas las corazas y músculos del mundo pueden tapar ciertas vulnerabilidades. Lucas y Mags son dos añadidos muy interesantes al escuadrón, con historias que nos ayudan a entender los horrores de la guerra y una progresión que ayuda a empatizar con ellos. A fin de cuentas, esta entrega nos habla del día en que la humanidad perdió frente a los locust, por lo que hay circunstancias en las que veremos la neurosis de guerra tomando el control, la nostalgia por los buenos tiempos que quedaron atrás, la sensación de ser piezas que no comprenden el gran esquema de las cosas... y el compañerismo y la esperanza luchando por imponerse a todo eso. Todo esto se ve representado igualmente en los escenarios, que poco a poco se van destruyendo más para representar el progreso de la guerra.

También hay tiempo para los guiños a los jugadores veteranos, como menciones a personajes que veremos en entregas posteriores o armas que no podremos “disfrutar” hasta dentro de unos años. Me encanta ese sonido El apartado sonoro está a la altura de las circunstancias, con un magnífico doblaje al castellano en el que repiten Javier Gámir como Marcus o Roberto Cuadrado como Dom. Es uno de los juegos más malhablados del momento (en el sentido más divertido posible), por lo que no paramos de escuchar cómo los Gears maldicen todo lo maldecible mientras el siguiente monstruo gigante les sale al paso. Por supuesto, lo mejor es escuchar a Marcus soltar chascarrillos tras reventas una cabeza o volver a ser insultados por los locusts cuando nos atacan.

Si señor, somos pateasuelos y homínidos. ¡A mucha honra! Por poner una pega, la mezcla de sonido a veces no acierta del todo y algunos diálogos se oyen bajos, pero por lo general todo rinde muy bien. Las melodías son muy contundentes en los duelos más pirotécnicos y se ven completadas por unos efectos de sonido muy satisfactorios durante las ejecuciones y los disparos más brutos. Se ha criticado que hay efectos sutiles que nos avisan cuando un coleccionable o cofre está cerca, lo que rompe la sensación de exploración.

A nosotros no nos ha parecido problemático, porque solo dan una pista general, no es que nos digan a las claras dónde está. La opinión de Hobby Consolas sobre Gears of War E-Day En cualquier caso, es verdad que toda la faceta de exploración abierta es la parte que menos satisfactoria pueda resultar de la campaña, sin que nos parezca que haya “roto” la experiencia. En total, tendréis unas 14 horas de juego para este modo principal, lo que lo convierte, posiblemente, en el más largo de la saga. A falta de poderos analizar el resto de modos multiplayer del juego (lo haremos en unas horas, en cuanto comience el acceso anticipado) y daros nuestra nota final, nosotros hemos quedado muy satisfechos con una campaña que apela al jugador veterano, a todo lo que ha hecho grande a la saga, sin sacrificar atractivos para una nueva generación de reclutas.

Gears of War E-Day es uno de los baluartes más importantes ahora mismo para la marca Xbox y, aunque no creemos que vaya a hacer cambiar de opinión a los que renieguen de la saga, sí ha supuesto un chute de energía para nuestros viejos y musculosos corazones. Lanzamiento 6-10-2026 Género Acción Compañía The Coalition, Xbox Pegi 18 Número de jugadores De 1 a 4 Multijugador Local y online Idioma de los textos Castellano Idioma del audio Castellano Idioma de los subtítulos Castellano

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