En Japón es religión, tiene casi 50 años de historia, y te garantizo que su nuevo juego de acción está llamado a ser uno de los más grandes de 2027

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Gundam hace tiempo que dejó de ser una marca de nicho. Entre series, películas, videojuegos y maquetas, sus robots gigantes son un fenómeno que sigue ganando seguidores por todo el mundo. Con Gundam Rogue Orbit, Bandai Namco quiere llegar a una audiencia todavía más amplia. Para ello, sus responsables apuestan por una nueva historia que sirva como puerta de entrada, una estética más oscura y una jugabilidad hack and slash frenética y espectacular.

Hemos visitado las oficinas de Bandai Namco en Lyon, donde nos esperaba una demostración algo más amplia que la de Gamescom. En la feria alemana pudimos jugar dos niveles; ahora hemos accedido a una tercera misión, más avanzada y situada en un desierto. Este nuevo nivel nos ha permitido comprobar cómo se adapta su combate a entornos más abiertos y, sobre todo, a nuevas amenazas. Un punto de entrada para todos Como ya explicamos en nuestras primeras impresiones, Gundam Rogue Orbit inaugura una nueva línea temporal dentro de la saga.

Su protagonista es RE-X, piloto del Gundam Helix, y la historia plantea una amenaza inédita para la humanidad. Es una aventura concebida también para quienes quieran acercarse por primera vez a este universo, sin tener que ponerse al día con décadas de series y videojuegos. En Rogue Orbit encontramos una ambientación de ciencia ficción más oscura y de apariencia más realista, con criaturas que parecen mezclar elementos mecánicos y orgánicos. Se aleja del aspecto anime más reconocible de otras entregas y consigue que sus enemigos tengan una presencia más amenazadora que de costumbre.

Su estructura de misiones lineales y relativamente cortas convive con algo inseparable de Gundam: la personalización del mecha. Podemos modificar sus componentes, su armamento y su aspecto, aunque hay límites que obligan a pensar qué equipamos. Determinadas piezas consumen energía y no podemos sobrepasar el límite del mecha. Esto puede recordar ligeramente a Armored Core, aunque aquí lo vimos en una versión más sencilla y vinculada a un tipo de acción muy diferente; tampoco fue algo que hayamos podido valorar, pues escogimos directamente modelos predeterminados de Gundam.

Es una aventura concebida también para quienes quieran acercarse por primera vez a este universo La base del combate resulta familiar: ataques ligeros y fuertes, combinaciones de golpes y desplazamientos rápidos. Antes de salir a la misión escogemos un arma principal, y durante la prueba pudimos experimentar con tres. Todas nos parecieron muy divertidas de manejar y descubrir, pero lo interesante es cómo sus funciones particulares modifican nuestra forma de jugar los mismos niveles. La espada convencional es rápida, versátil y permite cargar sus golpes.

Su ataque secundario, sin embargo, es lo que más llama la atención: un gancho con el que podemos sujetarnos a una parte del rival, desplazarnos a su alrededor y lanzarnos sobre él con un ataque muy potente; una acometida al más puro estilo Ataque a los Titanes que se siente fantástica a los mandos. La espada látigo ofrece más flexibilidad entre el combate cercano y la media distancia, mientras que la lanza de propulsión destaca por sus posibilidades para contraatacar y manejar tanto grupos de pequeños enemigos, como a rivales gigantescos. Sus diferencias van más allá de ejecutar otras animaciones: cambian cómo aprovechamos una apertura, desde dónde atacamos y qué herramientas tenemos para superar las defensas. El equipo se completa con dos armas secundarias.

En nuestra configuración contábamos con unas pequeñas torretas que disparaban a los enemigos y un escudo desplegable. Este último servía tanto para desequilibrar al rival como para detener proyectiles y ataques de energía. A todo ello se suma un modo potenciado que refuerza nuestros golpes y permite ejecutar un ataque definitivo. La herramienta defensiva principal, al menos de momento, es la esquiva, apoyada en la movilidad de los propulsores; no hay opción de protegerse o hacer parry.

Volar, alejarnos y recolocarnos tiene tanta importancia como combinar ataques. Además, esquivar en el momento preciso abre la posibilidad de responder con un golpe más potente. La velocidad del combate impresiona y el control acompaña lo suficiente como para disfrutarla, aunque los reflejos también serán muy necesarios. Los jefes son los grandes protagonistas La nueva misión en el desierto, principal novedad con respecto a lo visto en Gamescom, nos permitió ver enemigos capaces de alterar nuestra forma de movernos.

Junto a robots de un tamaño similar al nuestro y criaturas de aspecto insectoide, encontramos rivales que se escondían bajo la arena y emergían debajo del mecha. Había otros enemigos que esperaban en posiciones elevadas para hacer de francotiradores, impidiendo que pudiéramos concentrarnos por completo en los esquivos rivales subterráneos. La misión comenzaba despejando una zona de un variado grupo de enemigos, antes de avanzar hasta un jefe gigantesco con forma de escorpión. Una vez más, Gundam Rogue Orbit muestra cómo este tipo de contiendas son los más disfrutables del conjunto.

Podíamos romperle la cola para impedir que siguiera utilizándola, además de destruir partes de sus patas; es una mecánica que nos recordará inmediatamente a Monster Hunter, pues además de facilidades para el combate, también nos aportarán materiales especiales. Alrededor había barriles explosivos que ayudaban a debilitar sus defensas y acelerar el combate. También debíamos desplazarnos con cuidado para responder a ciertos ataques de energía utilizando el escudo secundario. El escenario y nuestro equipo ofrecían varias maneras de inclinar la pelea a nuestro favor.

Aún sin salirse de una acción bastante prototípica, todos los elementos encajan a la perfección; detalles como el uso diferente que se hace del escenario a la hora de enfrentar a los jefes, aunque los hemos visto miles de veces en otros títulos, aportan variedad a unos jefes ya de por sí tremendamente divertidos. Todos los jefes que hemos visto hasta el momento son los grandes protagonistas de la acción, atesorando los encuentros más espectaculares y exigentes de la jugabilidad de Rogue Orbit. Además, hay algunos que incorporan distintas fases, lo que obliga a prestar atención a sus nuevos movimientos y adaptarse durante la pelea. Todavía queda comprobar cómo sostendrá la campaña esta variedad de situaciones.

Por ahora, la nueva prueba refuerza nuestras buenas sensaciones iniciales: Gundam Rogue Orbit encuentra su fuerza en una acción directa, frenética y con posibilidades. No dudamos de que vaya a ser una estupenda puerta de entrada al mundo Gundam, pero también tiene posibilidades de convertirse en uno de los juegos de acción más destacados del año que viene. En 3DJuegos | Este esperado anime de 2027 promete reescribir una saga legendaria de casi 50 años En 3DJuegos | Hubo un hilo en internet donde se discutía cómo matar al creador de Evangelion, y él lo leyó En 3DJuegos | Mis fines de semana han cambiado por completo y la culpa es de mi amigos y de los Gundam

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