España está levantando una red de gigafactorías enorme, y lo mejor es que puede cambiar el precio del coche eléctrico

España está levantando una red de gigafactorías enorme, y lo mejor es que puede cambiar el precio del coche eléctrico

Coches Eléctricos España está levantando una red de gigafactorías enorme, y lo mejor es que puede cambiar el precio del coche eléctrico Sagunto, Zaragoza y Cáceres concentran nuevas plantas de baterías que reforzarán la producción de coches eléctricos en España. Stellantis y CATL preparan en Zaragoza una gigafactoría de hasta 50 GWh. Daniel Vega 09/10/2026 12:30 Actualizado a 09/10/2026 12:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Tres grandes proyectos industriales están colocando a España en una posición que hasta hace pocos años apenas tenía dentro del coche eléctrico europeo: fabricar sus propias celdas de batería. Sagunto, Zaragoza y Navalmoral de la Mata concentran inversiones de varios miles de millones de euros y una parte importante de esa nueva capacidad estará dedicada a baterías LFP, una química especialmente vinculada a vehículos de precio más contenido. La consecuencia va más allá de sumar fábricas al sector del automóvil. Producir las celdas cerca de las plantas donde después se ensamblan los vehículos permite acortar la cadena logística, reducir el transporte de uno de sus componentes más pesados y aumentar el suministro europeo.

El resultado abre margen para contener uno de los costes que todavía condicionan el precio de los eléctricos pequeños y medianos. Zaragoza concentrará una de las mayores inversiones europeas en baterías. Sagunto y Zaragoza concentran dos de los mayores proyectos El último movimiento se ha producido en Sagunto, donde PowerCo y Gotion High-Tech han acordado operar conjuntamente la gigafactoría valenciana. La filial de Volkswagen conservará el 51 % y el grupo chino controlará el 49 % tras aportar unos 1.100 millones de euros, mientras que la fábrica arrancará en 2027 con dos bloques y una capacidad conjunta de 30 GWh al año.

El proyecto mantiene una inversión superior a 2.300 millones y más de 1.500 empleos directos previstos durante su primera fase. A varios cientos de kilómetros, Stellantis y CATL preparan una instalación todavía mayor junto a la fábrica de Figueruelas, en Zaragoza. La sociedad está participada al 50 % por ambas compañías, contempla hasta 4.100 millones de euros de inversión y podrá alcanzar los 50 GWh anuales. Stellantis mantiene el inicio de producción para finales de 2026 y calcula que el proyecto generará más de 4.000 empleos, con las nuevas celdas destinadas especialmente a eléctricos de los segmentos B y C.

Las dos plantas tienen además un elemento tecnológico en común: utilizarán baterías de litio-ferrofosfato o LFP. Frente a químicas como las NMC, prescinden del níquel y el cobalto en el cátodo y recurren principalmente a hierro y fosfato, materiales más abundantes y con un coste inferior. Su densidad energética es menor, pero ofrecen una elevada estabilidad térmica, buena durabilidad y un elevado número de ciclos de carga, características que las han convertido en una alternativa especialmente atractiva para eléctricos asequibles. El objetivo no es instalar baterías cada vez más grandes La producción local puede ayudar a abaratar futuros modelos eléctricos.

La expansión de las LFP permite a los fabricantes plantear coches que no necesiten acumuladores de 80, 90 o 100 kWh para resultar competitivos. Capacidades de alrededor de 40, 50 o 60 kWh pueden cubrir el uso diario y ofrecer autonomía suficiente en vehículos urbanos y compactos, reduciendo al mismo tiempo el coste asociado a instalar una batería mayor. Stellantis señala precisamente que su alianza con CATL está orientada a ampliar la oferta europea de modelos eléctricos asequibles y de autonomía intermedia. A estos proyectos se suma el previsto por AESC en Navalmoral de la Mata, Cáceres, cuya configuración ha cambiado respecto a los primeros anuncios.

Los planes actuales apuntan a una capacidad cercana a 12 GWh anuales, una inversión de unos 977 millones de euros y alrededor de 900 empleos directos, con el comienzo de la fabricación de celdas previsto para diciembre de 2028. Con Sagunto y Zaragoza más avanzadas, España empieza así a extender la fabricación del coche eléctrico desde las líneas de montaje hasta uno de los componentes que más condicionan su coste final. Temas Coches Eléctricos

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