Bogotá — La inflación en Colombia continuó aumentando en septiembre, pero el resultado también dejó algunas señales favorables, como la reducción en la inflación de bienes y el descenso de las mediciones básicas. “Inflación siguió al alza, pero con algunos visos favorables como la reducción en bienes, la estabilización del resto de servicios y el descenso de la inflación básica”, destacó Alejandro Rojas economista senior del Banco de Bogotá. ¿Cómo se comportaron los precios? Banco de Bogotá señala que la inflación mensual fue de 0,37% en septiembre, por debajo del 0,41% esperado por el consenso y en línea con la proyección del banco. Con ese resultado, la inflación anual pasó de 6,24% en agosto a 6,29% en septiembre. El resultado anual permanece por encima de la meta de inflación de 3%.
La entidad señala que esta comparación es especialmente relevante para algunos componentes, como los servicios. Aun así, las mediciones de inflación básica mostraron un comportamiento favorable durante septiembre, con descensos generalizados en sus diferentes indicadores. El indicador que excluye alimentos y regulados aumentó 0,23% mensual y permitió que su variación anual bajara de 6,1% a 6,0%. Los bienes registraron una caída Uno de los principales resultados favorables estuvo en la inflación de bienes, que registró “su primera caída mensual en dos años”, destacó Rojas Los precios de los bienes disminuyeron 0,1% en septiembre.
Con ese resultado, la inflación anual de este componente cayó a 2,9%, el nivel más bajo del año. El economista señala que este comportamiento recoge finalmente “parte de la revaluación de la tasa de cambio registrada previamente”. También plantea que la reducción podría reflejar una moderación de la demanda, “con hogares menos dispuestos a comprar pese al incentivo de precios”, dijo Rojas. Los arriendos y su efecto en precios En los servicios, el comportamiento fue mixto, aunque el resultado anual agregado permaneció prácticamente inalterado.
Los arriendos volvieron a mostrar una elevada indexación. El banco señala que esta pudo estar relacionada con mayores tarifas en las zonas afectadas por el terremoto. Los arriendos aumentaron 0,47% en septiembre. Con ello, la inflación anual de este componente llegó a 5,1%, su nivel más alto desde enero.
En contraste, los servicios sin arriendo aumentaron 0,27% mensual. Esto permitió cierta estabilización de su variación anual, que quedó en 9,2%. La educación también registró un incremento importante. Sus precios aumentaron 1,43% en septiembre y acumularon una inflación cercana a 7,4% en el año. “Su estabilización frente al año previo es una señal favorable que revela una limitada transmisión de la aceleración de la inflación y el ajuste salarial”, enfatizó Rojas.
Alimentos vuelven a presionar la inflación Los alimentos fueron el rubro que más aportó a la inflación mensual de septiembre, con un incremento de 0,78%. El informe destaca el comportamiento de varios productos. La papa aumentó 7,3%, el tomate 10,5% y el plátano 2,6%. Estos productos aportaron de manera importante al resultado mensual de los alimentos.
En términos anuales, la inflación de alimentos llegó a 6,7%, un nivel cercano a los máximos registrados durante los últimos tres años. “Los alimentos fueron el rubro de mayor aporte en el mes”, señala Banco de Bogotá. También advierte que la elevada inflación de alimentos constituye un riesgo antes del impacto del Fenómeno de El Niño. Combustibles, otro riesgo para los precios Los combustibles aparecen entre los principales riesgos señalados por el Banco de Bogotá, después del aumento y posterior reversión que tuvo el precio de la gasolina. Plantea que, con los precios internacionales del petróleo, cerrar completamente la brecha entre los precios locales y los referentes internacionales tendría un efecto sobre la inflación.
Según sus cálculos, ese cierre podría agregar alrededor de 40 puntos básicos a la inflación total. Pero mantener la brecha también tendría un efecto fiscal. El informe estima un faltante cercano a COP$20 billones anuales en el FEPC con los precios actuales. De acuerdo con Rojas, “los combustibles se posicionan como uno de los grandes riesgos”. ¿Qué puede pasar con las tasas?
El Banco de Bogotá señala que las preocupaciones del Banco de la República continuarán debido al nivel actual de inflación y a los riesgos vigentes. El informe considera “muy probable” una subida adicional de la tasa de interés hacia final del año, dentro del escenario que plantea para la política monetaria. “En balance, la tasa de interés podría subir un poco más, acercándose a lo que sería su tasa terminal”, señala el documento. Para octubre, Investigaciones Económicas proyecta una inflación mensual de 0,2%. Para noviembre, su estimación es de 0,3%.
Para el conjunto de 2026, el banco proyecta una inflación anual de 6,8%.