La vida de Aylen del Toro dio un giro lleno de amor el pasado 18 de septiembre, cuando su segunda hija, Sofía, decidió adelantarse tres semanas para llegar al mundo. Lo hizo con la misma prisa con la que, según cuenta entre risas su mamá, llegó su hermano mayor, Bastian, de tres años. En menos de dos horas desde que comenzaron las contracciones, la presentadora de Al Rojo Vivo ya tenía a su pequeña en brazos, dando comienzo a uno de los capítulos más especiales de su vida, de la mano de su esposo, Sebastian Jaume. Hoy, Aylen disfruta de su nueva realidad con una familia de cuatro, entre noches de poco sueño, ajustes en la rutina y una felicidad que se ha multiplicado con la llegada de la más pequeña de la casa.
Justo este 18 de octubre, la bebé cumple un mes de nacida. En esta etapa, la periodista de Telemundo comparte en exclusiva con ¡HOLA! Américas su nueva faceta de la maternidad, mientras acompaña a Bastian en su transformación de hijo único a hermano mayor. La adaptación ha tenido momentos tan divertidos como conmovedores.
El día que conoció a Sofía en el hospital, Bastian llegó emocionado con un globo con el número cuatro, símbolo de la familia que comenzaban a ser. Sin embargo, después de compartir un rato el protagonismo, tuvo una petición inesperada: prefería un globo con el número tres, para celebrar a mamá, papá y a él. Ahora, poco a poco, el pequeño descubre el cariño por su hermanita, con gestos espontáneos que derriten a sus papás. Para Aylen, la llegada de una niña también representa la ilusión de construir una complicidad como la que ha marcado su propia historia familiar.
Creció rodeada del amor de su bisabuela, su abuela, su tía y su mamá, con quien mantiene una relación de profunda confianza. Ahora sueña con ser para Sofía esa persona con la que pueda compartir sus sueños, reír y encontrar apoyo en cada etapa de su vida. La maternidad no ha desplazado sus sueños profesionales, al contrario, ha sido un motor para que ‘Sof’ –como le dicen de cariño a la nena—crezca viendo en ella una mujer que ama a su familia y que al mismo tempo cumple sus metas. "Me gustaría que Sofia creciera viendo en mí no solo a su mamá, sino también a una mujer que disfruta su profesión, trabaja por sus sueños y encuentra satisfacción en lo que hace". En medio de esta conversación Aylen nos comparte que detrás de la llegada de Sofía, hay una historia de lo más tierna, pues el tul que decora el espacio de su pequeña es, en realidad, el velo de novia con el que se casó con Sebastián hace casi 10 años.
Una pieza cargada de recuerdos que hoy acompaña los primeros días de su hija. "La idea fue de mi mamá y nos enamoró desde el primer momento. Nos pareció precioso darle una nueva vida a una pieza que guarda tantos recuerdos", contó. "Ese velo me acompañó el día en que 'Sebas' y yo comenzamos nuestra historia como matrimonio y hoy forma parte del universo de nuestra hija".