Disney Leer en la aplicación Este año ha sido una absoluta barbaridad, rematada con la visita estelar de un cineasta tan imprescindible como Nicolas Winding Refn , responsable de títulos de culto como Bronson , Pusher , Valhalla Rising , Solo Dios perdona o esa serie magistral que es Too Old to Die Young . Pero todo lo bueno llega a su fin, y aquí me tenéis, al borde de la hibernación total. Es el último día del festival, estoy profundamente agotado y con la maleta prácticamente lista para volver a casa a descansar. Sin embargo, antes de cerrar las maletas no podíamos irnos sin entregaros una última crítica rápida que no estaba prevista originalmente en nuestra agenda de cobertura.
Me refiero a Whalefall , la película conocida popularmente por todos como "la peli del hombre que se queda atrapado en la ballena" , que se estrena de forma inminente y sobre la cual seguro que muchísima gente se pregunta si realmente merece la pena ir al cine a verla. Antes de entrar a analizar la película en sí, ya sabéis que en SensaCine no solo nos dedicamos a hacer crítica cinematográfica, sino que intentamos aportar datos de valor y divulgar para mejorar la vida de la gente. Por ello, lo primero que debemos dejar claro es un punto de rigor biológico para guardar un mínimo respeto hacia los cetáceos gigantes . El protagonista de Whalefall no se queda atrapado dentro de una ballena, sino en el interior de un cachalote .
Como aficionado y experto en cetáceos, la distinción morfofisiológica es muy clara: las ballenas cuentan con barbas para filtrar el coral y el krill de los que se alimentan, mientras que los cachalotes poseen una mandíbula delgada con dientes perfectamente adaptada para cazar calamares. Toda esta premisa argumental proviene de la novela escrita por Daniel Kraus, quien antes de ponerse a redactar la historia se reunió con biólogos marinos para consultarles si era factible que un joven de 17 años pudiera sobrevivir tras ser engullido por un cachalote. Sorprendentemente, los biólogos le confirmaron que los datos y la documentación del libro son fidedignos y que existe una posibilidad científica real en el planteamiento . Partiendo de esa rigurosa documentación científica, la intención inicial del proyecto era construir una Monster Movie pura y dura, aunque la película termina decantándose hacia el modelo de cine dispositivo.
El reparto está liderado por Austin Abrams , actor conocido por su papel en Resident Evil , quien se convierte en uno de los mayores alicientes para ver la película. La lástima es que el guion le obliga a encarnar un personaje sumamente serio y dramático, perdiendo por completo la frescura y la vis cómica que suele desplegar en sus monólogos habituales. En la dirección encontramos a Brian Duffield , cineasta nacido en Pensilvania en 1985 que debutó en 2020 con Spontaneous y dirigió en 2023 la notable cinta de invasión extraterrestre Nadie te salvará (No One Will Save You) . Mientras que en Nadie te salvará Duffield construyó una experiencia muy potente al estilo de Jack Tourneur jugando con el miedo a lo no visto, en Whalefall el enfoque resulta muy distinto.
Una buena premisa que se pierde en 'flashbacks' El argumento nos presenta a un chaval golpeado por la tragedia tras perder a su padre, un hombre enfermo de cáncer terminal interpretado por Josh Brolin que decide quitarse la vida tirándose al océano. El protagonista, que es un buceador profesional, decide sumergirse en el mar para intentar localizar alguna prueba o rastro del paradero de su progenitor, con la mala suerte de ser engullido por un cachalote. A partir de ese instante se despliega la propuesta dispositiva: entre el 50% y el 60% del metraje transcurre íntegramente en el interior del animal . Visualmente, esta sección se percibe casi como una colonoscopia en formato cinematográfico scope, dentro de un espacio pequeño, oscuro, visceral y extremadamente opresivo.
Es precisamente en este ambiente tan claustrofóbico donde la película ofrece sus momentos más logrados, destacando un aterrador encuentro con la boca de un calamar gigante que genera muchísima tensión y le da un gran juego a la trama. Lamentablemente, el gran problema de Whalefall es que interrumpe constantemente esa claustrofobia orgánica con abundantes flashbacks sobre la estricta educación recibida por el padre y el trauma de una relación familiar rota. La película te aporrea continuamente con este drama como si se tratara de una TV movie melodramática de baja calidad. Esta deriva se intensifica en la parte final con una excesiva presencia de la voz en off del personaje de Brolin, pretendiendo justificar la tiranía y rigidez del padre como una lección de supervivencia.
Esta idea de justificar que los padres seamos unos tiranos con nuestros hijos para hacerlos fuertes es algo con lo que no estoy en absoluto de acuerdo, ni desde mi perspectiva de padre ni como hijo. La película se queda muy floja. Aunque se aprecia su singularidad e intento de emular referentes del cine de personaje único atrapado como 127 horas de Danny Boyle o Buried (Enterrado) , la muleta del melodrama familiar termina por lastrar el resultado final.