Andrés Bilbao ve una señal clara en Venezuela: “Hay más interés en hacer negocios que en hacer política”

Andrés Bilbao ve una señal clara en Venezuela: “Hay más interés en hacer negocios que en hacer política”

Bloomberg Línea — Venezuela combina un renovado interés por hacer negocios con una incertidumbre que todavía divide las expectativas sobre el futuro del país. Andrés Bilbao, emprendedor, inversionista y parte del equipo fundador de Rappi, asegura que esa tensión convive con una mayor disposición de empresarios a explorar oportunidades en el mercado venezolano. “Internamente también vemos que la gente se está despertando a más posibilidades, a hacer muchas más cosas”, dijo Bilbao en conversación con Bloomberg Línea, durante un encuentro con medios a propósito de la segunda edición venezolana del Inmersivo Ejecutivo 30X, una iniciativa de formación empresarial que busca reunir a fundadores, ejecutivos e inversionistas y conectarlos con una red de empresarios de América Latina. El inversionista colombiano afirma haber identificado una señal que considera significativa: “Los venezolanos están ahorita como con más interés en hacer negocios que en hacer política”. Su percepción no se limita al entusiasmo de quienes están comenzando una empresa.

Bilbao distingue entre el optimismo habitual de los emprendedores y el que observa entre compañías establecidas que ya venden y buscan oportunidades para crecer. También señala que, desde el exterior, existe curiosidad por Venezuela y determinación entre algunos empresarios interesados en sectores estratégicos. Ese interés, sin embargo, no implica que la transformación económica vaya a producirse con rapidez. “Puede ser que la transición no vaya a ser tan rápida como a algunos les gustaría, pero ahí va”, afirmó. Durante el encuentro, Bilbao anunció su intención de establecer una presencia más frecuente en Venezuela, con entre cuatro y seis visitas al año.

La decisión responde tanto a una oportunidad de negocio para 30X como a una apuesta por contribuir al desarrollo del ecosistema emprendedor local. Bilbao dijo que la organización quiere compartir en Venezuela los conocimientos acumulados durante años de construcción de compañías de alto crecimiento e inversión en empresas tecnológicas en América Latina, Estados Unidos y África. “Para nosotros es muy importante aportar, ayudar a contar todas esas cosas positivas que vemos, hablar de la efervescencia, de la oportunidad, de la red y tender puentes entre diferentes países de América Latina con Venezuela”, señaló durante su intervención. Las oportunidades que ve en Venezuela Para Bilbao, el potencial del mercado venezolano no depende exclusivamente de que mejoren las condiciones económicas o políticas. Incluso si se analiza el país desde una perspectiva pesimista, considera que las carencias acumuladas abren espacios para desarrollar productos, servicios e infraestructura. “Si vos ves un entorno en el que hace falta de todo, en el que se pueden mejorar los servicios, la infraestructura, los productos, entonces para un emprendedor local hay muchísima oportunidad”.

La brecha entre las necesidades del mercado y la oferta disponible puede favorecer tanto a empresas locales como a emprendedores que busquen adaptar modelos de negocio de otros países. Pero Bilbao advierte que reconocer una oportunidad no es suficiente para convertirla en una compañía sostenible. A su juicio, la principal variable para reducir el riesgo de una apuesta empresarial es la calidad del equipo que la ejecuta. “Un equipo bueno coge una idea increíble y la daña, pero un equipo increíble coge una idea mala y la hace funcionar”, dijo. La experiencia, las capacidades y la ejecución de los fundadores y sus colaboradores son, en su opinión, determinantes para desarrollar un negocio, especialmente en mercados donde las condiciones pueden cambiar con rapidez.

Entre los sectores que identifica como oportunidades en Venezuela, Bilbao menciona la implementación de inteligencia artificial en empresas, la importación de productos, la educación, los servicios de networking y la agroindustria. La adopción de inteligencia artificial destaca por su alcance potencial. Desde su perspectiva, existe espacio para empresas que ayuden a organizaciones de distintos tamaños a incorporar estas herramientas en sus operaciones, mejorar procesos y aprovechar nuevas capacidades tecnológicas. Su recomendación para quienes todavía trabajan con métodos tradicionales es comenzar a utilizar alguna herramienta de inteligencia artificial y convertir su uso en un hábito.

A ello suma la formación continua y el intercambio con personas que ya tengan experiencia en su implementación. Bilbao también identifica oportunidades en el café, el chocolate y los cultivos tropicales. Considera que Venezuela puede desarrollar negocios en estas actividades si aprovecha sus condiciones productivas y las combina con conocimientos técnicos, experiencia empresarial y conexiones con mercados más avanzados en determinadas industrias. “En Venezuela hay que construir una red de conocimiento y triplicar lo que funciona”. Para ello, propone establecer vínculos con empresarios de países como Brasil y Argentina, donde existen trayectorias consolidadas en diferentes actividades agroindustriales.

La cooperación, desde su perspectiva, puede ayudar a trasladar conocimientos y desarrollar capacidades productivas que permitan aprovechar mejor las oportunidades locales. Cashea, Yummy y Ridery como referentes Bilbao considera que Venezuela ya cuenta con compañías que pueden servir como referencia para nuevos emprendedores. Entre ellas menciona a Cashea, Yummy y Ridery, empresas que, a su juicio, demuestran que es posible desarrollar modelos de negocio con capacidad de crecimiento en el mercado venezolano. La existencia de estos casos es importante para un ecosistema emprendedor porque ofrece ejemplos concretos a quienes buscan crear nuevas compañías y puede contribuir a atraer capital hacia el país.

Sin embargo, Bilbao considera que el desarrollo del sector tecnológico venezolano requiere más emprendedores dispuestos a construir empresas con alcance regional y más inversionistas preparados para respaldar los proyectos desde sus primeras etapas. “Lo que va a tocar hacer en Venezuela es tener muchos más venezolanos que emprendan a nivel regional para que haya más capital de riesgo”. También plantea la necesidad de que empresarios venezolanos inviertan directamente en los negocios que nacen en el país. Su apuesta se concentra en la inversión ángel y el capital semilla, conocido como seed investing, que permite financiar compañías cuando todavía están desarrollando sus productos, validando su mercado o construyendo sus primeras operaciones. Bilbao no ofreció una estimación del capital total que necesita Venezuela para desarrollar su ecosistema emprendedor.

En cambio, argumentó que la capacidad de atraer grandes inversiones dependerá de que surjan más empresas con potencial de crecimiento. El desafío, por tanto, no consiste únicamente en movilizar grandes cantidades de dinero, sino en crear las condiciones para que aparezcan compañías capaces de absorber ese capital y generar nuevas oportunidades de inversión. Una red para escalar los negocios La formación empresarial y el acceso a redes internacionales son dos de los instrumentos con los que 30X busca contribuir a ese proceso. Durante el encuentro en Caracas, Bilbao señaló que la segunda edición venezolana reunió a 78 participantes, casi el doble que la primera.

El programa está dirigido principalmente a empresarios cuyos negocios ya tienen ventas y cierta tracción. Según explicó, el perfil habitual de los participantes incluye fundadores de compañías que facturan entre US$500.000 y US$2 millones anuales, aunque también asisten ejecutivos de empresas corporativas interesados en innovación. Bilbao sostuvo que, después de la primera edición, se generaron alrededor de 20 negocios entre los participantes, aunque indicó que no disponía de una medición detallada de esos resultados. La organización busca ahora consolidar su presencia local y aumentar la frecuencia de sus encuentros.

La apuesta también incluye a la diáspora venezolana. Bilbao considera que conectar a los empresarios que permanecen en el país con profesionales y emprendedores que han desarrollado sus carreras en otros mercados puede favorecer las alianzas, la transferencia de conocimiento y la expansión regional. Esa conexión es relevante, en su opinión, porque muchos emprendedores venezolanos han tenido que construir sus negocios en un entorno que los obliga a priorizar la supervivencia y administrar recursos limitados. Insistió en la necesidad de dar el paso de una mentalidad de escasez a otra de expansión como uno de los principales retos que observa entre los empresarios locales. “Es como quitarse el hábito de pensar en escasez y supervivencia y comenzar a pensar expansivo, expansivo”.

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