Figuères agradeció el compromiso de los participantes con la defensa de Cuba y sus reivindicaciones. En su intervención, manifestó su deseo de que la jornada contribuyera a amplificar sus voces en Francia y otros países, y a dar mayor visibilidad a sus demandas en favor del pueblo cubano. La alcaldesa afirmó que la solidaridad forma parte de la identidad de Malakoff y la vinculó con la defensa de la paz, el derecho internacional, la libertad de los pueblos y la dignidad de las minorías oprimidas. En ese contexto, denunció el impacto del bloqueo estadounidense contra Cuba, vigente desde 1960, y señaló que su endurecimiento durante la presidencia de Donald Trump agrava las dificultades que enfrenta la población cubana.
Asimismo, recordó que desde 1992 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba anualmente, por amplia mayoría, resoluciones que reclaman el levantamiento del bloqueo. También instó a Francia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, a asumir sus responsabilidades. La alcaldesa reafirmó su apoyo a las organizaciones comprometidas con la paz y la soberanía nacional. Al mismo tiempo, agradeció a las asociaciones locales su labor solidaria y destacó especialmente a Evelin Casado, presidenta de los cubanos de Francia y fundadora de estos encuentros europeos, por haber elegido Malakoff como sede de la iniciativa.
El encuentro abrió su trabajo con un panel sobre los efectos del bloqueo de Cuba y también compartieron experiencias de cómo hacer llegar la ayuda a Cuba, incluidas decisiones de gobiernos locales que apoyan a las asociaciones de cubano. Muchas veces, la donación esta, pero las autoridades impiden su salida a Cuba o en otros casos se castiga a quienes buscan recibir ayuda financiera para comprar insumos para Cuba, mientras que se llamó a la unidad para coordinar el envío de ayuda a la isla. mem/to