Una vulnerabilidad en los chips de Broadcom pone en riesgo a routers antiguos que operadoras como Movistar, Orange, O2 y Jazztel siguen manteniendo activos en miles de hogares españoles. El fallo, bautizado como WPSplinter, permite a un atacante tomar el control del equipo sin conocer la contraseña de la red wifi. Las compañías aseguran que, de momento, no hay constancia de ataques activos que lo estén explotando. El investigador de ciberseguridad Quentin Kaiser presentó el hallazgo el pasado 16 de octubre en la conferencia Hexacon de París, y después lo detalló por escrito en el análisis técnico publicado en su blog.
Según explica, el problema reside en la implementación propietaria del estándar 802.11 que Broadcom integra en su SDK desde, al menos, 2010. Movistar, Orange, O2 y Jazztel: los routers españoles señalados por el fallo La vulnerabilidad no distingue entre marcas: afecta a cualquier router que monte uno de los chips señalados, con independencia de quién lo venda. En España, el fallo golpea a equipos distribuidos por Movistar, Orange, O2 y Jazztel, entre otros operadores. Uno de los modelos señalados es el MitraStar GPT-2541GNAC, un router que Movistar reparte en sus instalaciones de fibra y que sigue operativo en muchos hogares.
Algunas informaciones mencionan también a MásMóvil entre los operadores con equipos afectados, aunque esa operadora no se ha pronunciado todavía al respecto. Kaiser ha habilitado un script de identificación y una regla YARA públicos para que la comunidad técnica pueda sumar más modelos a la lista de afectados, que hasta ahora abarca decenas de fabricantes, cientos de productos y millones de puntos de acceso basados en Broadcom en todo el mundo. Una actualización del propio investigador, fechada el 20 de octubre, confirma que el operador belga Telenet no está afectado, un ejemplo de cómo cada compañía tiene que revisar sus propios equipos uno a uno. ¿Qué es WPSplinter y por qué lleva 16 años sin solucionarse? WPSplinter es el nombre que Kaiser ha dado al fallo para que cualquier usuario pueda identificarlo con facilidad.
Afecta al analizador de paquetes que Broadcom utiliza en el protocolo WPS y permite ejecutar código de forma remota a través de la señal wifi, sin necesidad de completar un enrolamiento WPS normal ni de conocer la clave de la red. Broadcom lanzó un parche incompleto en 2018 y, después, sacó una nueva versión de su SDK que sustituía los componentes vulnerables por hostapd, una implementación abierta y más extendida en el sector. El fabricante recomendó a los fabricantes de routers migrar a esa versión, pero no todos lo hicieron. El resultado es lo que Kaiser describe como un fallo «forever day»: definitivo en los chips con arquitectura eCos (BCM3380, BCM3383 y BCM33834) y potencial en los que corren Linux (BCM3390, BCM63xx, BCM65xx y BCM68xx), salvo que el fabricante del equipo decida actualizar el firmware.
Dieciséis años después de que apareciera el código original, buena parte del parque de routers domésticos sigue dependiendo de que cada fabricante aplique ese cambio. ¿Por qué cambiar la contraseña del wifi no soluciona nada? El ataque se puede ejecutar de forma remota a través de la señal wifi, sin que quien lo intente necesite conocer la clave de la red ni completar un proceso de emparejamiento WPS. Según detalla Kaiser, la explotación del fallo permite obtener una fuga de información controlada y ejecutar código arbitrario en el router, dos capacidades que en la práctica bastan para que alguien se haga con el control del equipo desde fuera de la vivienda, siempre que esté dentro del alcance de la señal. Por eso cambiar la contraseña no neutraliza el problema: el fallo está en el propio firmware del dispositivo, no en las credenciales que protegen el acceso a la red.
Mientras el fabricante no sustituya ese componente del código por una versión corregida, la puerta sigue abierta aunque la clave wifi se modifique cada semana, y el ataque puede producirse sin que notes nada extraño en el funcionamiento habitual de tu conexión. Es la misma razón por la que Kaiser ha optado por publicar una herramienta pública de identificación: solo así pueden los propios fabricantes y operadoras comprobar qué parte de su parque de equipos sigue expuesto. ¿Qué puedes hacer si tienes uno de estos routers? Lo primero es comprobar el modelo exacto de tu router, que suele figurar en una etiqueta situada en la parte inferior o trasera del equipo, y contrastarlo con la documentación pública que ha habilitado Kaiser. Las operadoras no han confirmado todavía un calendario de actualización de firmware ni de sustitución de los equipos más antiguos.
Mientras tanto, puedes desactivar la función WPS desde el panel de administración del router para reducir parte de la superficie de ataque, aunque esto no elimina el riesgo si el fabricante no corrige el código del analizador. También merece la pena revisar si tu equipo tiene activada la actualización automática de firmware, una función que en muchos modelos antiguos viene desactivada por defecto y que te permitiría recibir el parche en cuanto el fabricante lo publique. Si tienes uno de los modelos señalados y llevas años sin renovar el equipo, la opción más sólida es pedir a tu operadora que te lo cambie por uno más reciente. Kaiser mantiene abierto el proyecto de documentación en su repositorio público, donde cualquier persona con conocimientos técnicos puede sumar nuevos modelos a la lista de afectados.
El alcance real del fallo, en sus propias palabras, «afecta a decenas de fabricantes, cientos de productos y millones de puntos de acceso basados en Broadcom en todo el mundo», una cifra que previsiblemente crecerá a medida que avance la investigación colectiva. Si tienes alguno de los routers citados en casa, merece la pena que compruebes el modelo antes de que tu operadora se pronuncie.