Coches Eléctricos Al igual que BYD, el dueño de OMODA y JAECOO quiere colarse 'como sea' por la puerta de atrás en Norteamérica Chery prepara su desembarco en Canadá en 2027 y estudia alianzas tecnológicas para superar las barreras comerciales que mantienen cerrado el mercado estadounidense a las marcas chinas. Chery quiere aprovechar su capacidad tecnológica para abrirse camino EEUU. Rubén Leal 25/10/2026 09:00 Actualizado a 25/10/2026 09:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora El fabricante chino Chery, propietario de OMODA y JAECOO, busca fórmulas para introducirse en Estados Unidos pese a las enormes barreras comerciales que dificultan la entrada de automóviles procedentes de China. Charlie Zhang, vicepresidente del grupo, ha confirmado en una entrevista que la compañía prepara el lanzamiento de una marca en Canadá a comienzos de 2027 y está abierta a colaborar con fabricantes estadounidenses. Una estrategia que podría permitirle acceder al segundo mayor mercado automovilístico del mundo sin limitarse a exportar vehículos fabricados en China. Chery busca la manera de entrar en Estados Unidos pese a los aranceles La expansión internacional de Chery tiene ahora un objetivo especialmente complicado: Estados Unidos.
El fabricante chino, que está aumentando su presencia en Europa mediante marcas como OMODA y JAECOO, considera que existen alternativas para acceder al mercado estadounidense. No es fácil por las restricciones de EEUU, pero tiene el ejemplo de BYD. El principal obstáculo son los aranceles superiores al 100% que afectan a determinados automóviles chinos, a los que se suman restricciones relacionadas con la seguridad de los datos y los sistemas de conectividad. Durante una entrevista en la sede de Chery en Wuhu, Charlie Zhang explicó que la compañía está explorando diferentes posibilidades. "Estamos muy abiertos a distintas opciones, incluso a una posible colaboración con fabricantes estadounidenses", afirmó el vicepresidente.
Por ahora, Chery no ha anunciado acuerdos concretos con ninguna marca americana, ni ha detallado cómo podría materializarse una colaboración industrial o tecnológica. Ni vendiendo en Canadá tendrá asegurado el acceso a Norteamérica. Coches sin tecnología china para superar las restricciones Una de las posibilidades que contempla Chery consiste en desarrollar vehículos que puedan cumplir las exigencias estadounidenses sin incorporar determinados componentes tecnológicos procedentes de China. "Desde el punto de vista técnico, sin duda podremos encontrar una solución sin componentes chinos en términos de hardware y software", aseguró Zhang. La declaración resulta especialmente relevante porque las restricciones estadounidenses no afectan exclusivamente al lugar donde se fabrican los automóviles.
También alcanzan determinados sistemas informáticos y tecnologías de conectividad vinculados a China. Mientras estudia esas alternativas, el fabricante prepara su entrada comercial en Canadá a principios de 2027, un movimiento que ampliaría su presencia norteamericana, aunque no garantiza el acceso al mercado estadounidense. Vender tecnología 'indirectamente' parece el camino más viable. BYD y Ford, otro ejemplo de cómo China busca entrar en la industria americana Chery no es el único fabricante chino que contempla las alianzas tecnológicas como alternativa a la exportación tradicional.
Conocidas son las conversaciones entre Ford y BYD para que el fabricante estadounidense adquiriera baterías destinadas a algunos de sus vehículos híbridos. Una posibilidad estudiada era suministrar esas baterías a fábricas de Ford situadas fuera de Estados Unidos. Las negociaciones no suponían un acuerdo definitivo ni la entrada comercial de los turismos BYD en el país. El caso demuestra cómo la tecnología china puede incorporarse a vehículos de fabricantes estadounidenses incluso cuando las propias marcas chinas encuentran dificultades para comercializar directamente sus automóviles.
Para Chery, que ya está consolidando su presencia en España, el objetivo es similar: aprovechar su desarrollo tecnológico y su creciente capacidad industrial para establecer relaciones con fabricantes tradicionales. El siguiente paso será comprobar si estas conversaciones terminan convirtiéndose en acuerdos reales. La competencia entre China y Estados Unidos podría trasladarse así desde la venta directa de automóviles hacia el suministro de tecnologías y componentes. Temas Omoda JAECOO Coches Eléctricos