Recorte fiscal de COP$14 billones se queda corto: el mercado respalda, pero exige más para 2027

Recorte fiscal de COP$14 billones se queda corto: el mercado respalda, pero exige más para 2027

Bogotá — El recorte presupuestal de COP$14 billones para 2026 marca un avance en el ajuste fiscal de Colombia, pero no despeja las dudas sobre la capacidad del Gobierno para cumplir sus metas. Los analistas advierten que el esfuerzo anunciado es inferior al compromiso inicial y que el verdadero desafío estará en 2027. “Lo importante acá es recordar que se anunciaron inicialmente recortes por cerca de COP$22 billones, así que el mercado estará atento a que haya un nuevo recorte anunciado para completar la cifra”, afirmó Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital. La diferencia entre el ajuste decretado y la meta que había planteado el Gobierno se convierte en uno de los principales puntos de atención para los mercados. Aunque los analistas reconocen el avance, señalan que el recorte no resuelve las necesidades fiscales de los próximos años.

Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, calificó la medida como “un excelente paso en el ajuste fiscal necesario en este año en particular”. Sin embargo, advirtió que las expectativas del mercado siguen siendo más altas. Un recorte por debajo de la promesa inicial El Gobierno había anunciado inicialmente un ajuste cercano a COP$22 billones. Sin embargo, el recorte presupuestal finalmente decretado fue de aproximadamente COP$14 billones, una diferencia que mantiene abiertas las preguntas sobre el esfuerzo adicional que podría ser necesario. “De nuevo, es el ajuste decretado de COP$14 billones.

Es un buen paso hacia las necesidades de reducción de gasto, pero quizás se requiere un esfuerzo adicional dicho por el mismo Gobierno”, señaló Pérez. La distancia entre ambas cifras también fue destacada por Wilson Tovar, director de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores, quien describió el panorama fiscal como un camino complejo para Colombia. “Este camino fiscal es bastante espinoso para Colombia y está lleno de sorpresas”, afirmó Tovar, al referirse a las diferencias entre el presupuesto, los compromisos de austeridad y los resultados del recorte. Para el analista, las cifras muestran los desafíos que enfrenta el Gobierno para reducir el gasto público y, al mismo tiempo, mejorar sus ingresos. En ese contexto, considera que el ajuste fiscal seguirá condicionado por la capacidad de materializar los compromisos anunciados.

Hacienda destaca tres decisiones fiscales Desde el Ministerio de Hacienda, el balance de la semana fue presentado en términos positivos. Juan Sebastián Betancur, viceministro técnico de Hacienda, destacó tres decisiones relacionadas con el presupuesto, la deuda pública y el ajuste del gasto. “Semana de buenas decisiones de Hacienda Pública Nacional”, dijo Betancur al enumerar las medidas adoptadas por el Gobierno. El funcionario destacó, en primer lugar, la aprobación del Presupuesto General de la Nación mediante decreto, después de la deliberación del Congreso. También mencionó el segundo canje de deuda, con el que se reducen las amortizaciones previstas para 2027.

El tercer punto fue el recorte del presupuesto de 2026, que Betancur cifró en 0,7% del PIB. Según el viceministro, esta medida “marca el inicio del rescate fiscal”. La lectura del Ministerio contrasta con las advertencias de los analistas sobre la magnitud del esfuerzo pendiente. Mientras Hacienda resalta las decisiones adoptadas, el mercado sigue atento a la diferencia entre el recorte anunciado y el compromiso inicial de austeridad.

El ajuste de 2027 concentra la atención Aunque el recorte de 2026 es relevante para las cuentas públicas, los analistas coinciden en que el panorama del próximo año será determinante para evaluar la trayectoria fiscal del país. Pérez señaló que “de cara a 2027 todavía se espera un ajuste fiscal de poco más de COP$40 billones”. Ese esfuerzo, explicó, debería estar incluido en la propuesta que el Gobierno presentaría en los próximos días. “Quizás gran parte o la mayor parte de las expectativas del mercado está puesta en ese ajuste, que es mucho más relevante y necesario de cara a 2027”, añadió el director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá. La magnitud del ajuste pendiente sitúa la próxima propuesta fiscal en el centro de las expectativas de los inversionistas.

Para los analistas, el desafío no consiste únicamente en anunciar medidas, sino en definir un esfuerzo compatible con las necesidades de reducción del déficit. Velandia también puso el foco en el próximo año y en las decisiones tributarias que deberá adoptar el Gobierno. A su juicio, el margen de acción para 2026 es limitado y la atención debe desplazarse hacia las medidas que permitan sostener el ajuste fiscal. “Ahora bien, como usted bien dice, 2026 está ya muy jugado y lo relevante será la reforma fiscal”, afirmó el director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital. El analista añadió que la propuesta será determinante para las expectativas y el comportamiento de los mercados. “Toda la atención está puesta en esa propuesta”, sostuvo.

La reforma fiscal, la siguiente prueba para el Gobierno La reforma fiscal aparece así como uno de los elementos centrales para determinar cómo se financiarán las obligaciones del Estado y cómo se avanzará en la reducción del déficit. Velandia señaló que será determinante “materializar el reporte de déficit fiscal de 2,2% del PIB el próximo año”. La referencia sitúa el cumplimiento de las metas fiscales de 2027 entre los asuntos que seguirán bajo seguimiento de los mercados. Para el analista, las decisiones que se adopten en materia tributaria tendrán un peso importante en las expectativas sobre la economía colombiana.

Por eso, el recorte de 2026 no agota las medidas que los inversionistas esperan conocer. La preocupación también se relaciona con la capacidad de aumentar los ingresos públicos. Tovar advirtió que el Gobierno enfrenta dificultades tanto para recortar gastos como para recaudar los recursos necesarios para atender sus compromisos. En ese frente, mencionó que informes recientes señalan que los contribuyentes morosos adeudan cerca de COP$23 billones a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). “Vamos descubriendo un camino con desafíos para recortar gasto, pero también para recaudar”, afirmó Tovar al describir las dificultades del ajuste fiscal.

El analista relacionó esos obstáculos con el riesgo de que continúe creciendo el endeudamiento y de que el déficit fiscal permanezca por encima de los objetivos de reducción. Las advertencias sobre el déficit siguen vigentes Tovar también destacó la importancia de las advertencias del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), organismo que realiza seguimiento independiente a las finanzas públicas. “Creo que el CARF, con sus advertencias, sigue siendo más que relevante”, señaló. A continuación, advirtió que las expectativas de déficit podrían continuar por encima de lo esperado. La observación pone el foco en la distancia entre los objetivos fiscales y los resultados que finalmente consiga el Gobierno.

Para el analista, la evolución de los ingresos, el gasto y el endeudamiento será determinante en ese proceso. En su análisis, Tovar también mencionó el papel que podría desempeñar el Departamento Nacional de Planeación (DNP) mediante la priorización de proyectos financiados con regalías. El objetivo, según explicó, sería impulsar la economía y reactivar una dinámica de inversión, crecimiento y recaudo. “Quedamos entonces expuestos a que el DNP pueda priorizar con regalías proyectos que puedan impulsar la economía y reactivar así el círculo virtuoso de inversión, crecimiento y recaudación”, afirmó. La propuesta aparece en su análisis como una vía para contribuir a la recuperación de la actividad económica y fortalecer los ingresos públicos, en medio de las dificultades que enfrenta el ajuste fiscal.

Las cifras que mantienen la presión sobre las cuentas públicas Tovar también cuestionó la evolución de los compromisos presupuestales y de austeridad. Según su balance, el presupuesto pasó de una cifra inicial superior a COP$570 billones a un monto que incorporó un incremento de COP$64 billones. El analista contrastó esa evolución con la promesa de austeridad por COP$21,9 billones, que, según indicó, terminó materializándose en un recorte de COP$13,8 billones. “Una promesa de austeridad de COP$21,9 billones que apenas llegó a los COP$13,8 billones”, afirmó Tovar al referirse a la diferencia entre el compromiso inicial y el ajuste alcanzado. Las cifras que presentó el director de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores reflejan el punto de tensión entre los anuncios de reducción del gasto y el tamaño del ajuste que considera pendiente.

El recorte de 2026, por tanto, es valorado por los analistas como un avance, pero no como una respuesta suficiente a todas las necesidades fiscales. Las expectativas siguen vinculadas a las decisiones que tome el Gobierno para 2027. Al cierre de esta publicación el Gobierno Colombiano anunció un reperfilamiento de deuda con vencimientos en 2026 y 2027 por COP$10,3 billones.

¿Te gustó esta nota? Compártela: