En el segundo trimestre de 2026, las energías renovables generaron el 54% de la electricidad de la Unión Europea, según Eurostat. Detrás de cada parque solar o eólico hay software que permite supervisar la producción, ajustar parámetros y, en algunos casos, controlar los equipos a distancia. Esa conectividad es muy práctica para los operadores. Pero, según un nuevo informe, en miles de casos también está al alcance de cualquiera que sepa dónde buscar.
El estudio, titulado To See the Wind and the Sun, fue elaborado por la empresa europea de inteligencia de internet Modat junto con el Centro Nacional de Ciberseguridad de los Países Bajos. Los investigadores identificaron 8.547 sistemas vinculados a parques eólicos y solares que estaban accesibles desde internet cuando no deberían estarlo, en 35 países de la Unión Europea, la Asociación Europea de Libre Comercio y países candidatos a la UE. Qué encontraron © Zbynek Burival Unsplash La mayoría de los sistemas, 7.942, correspondían a parques solares industriales de entre 1 megavatio y 4 gigavatios. El estudio excluyó las instalaciones domésticas en techos.
Los otros 605 pertenecían a parques eólicos. En energía solar, España encabeza la lista con 2.766 sistemas expuestos, alrededor del 35% del total. Le siguen Grecia, con 1.860, Italia, con 753, y Alemania, con 672. En energía eólica, los primeros puestos son para Alemania, Italia y Turquía.
Según Soufian El Yadmani, cofundador de Modat, la posición de España se explica en buena medida por el enorme tamaño de su parque solar. Los sistemas encontrados eran, sobre todo, interfaces de administración: páginas de acceso, paneles de supervisión y controladores industriales. Algunos no tenían ninguna protección ni autenticación. En un caso, los investigadores accedieron a la interfaz web de una turbina eólica que mostraba en tiempo real su producción y la velocidad del viento, y que incluía botones para detenerla, arrancarla o reiniciarla, además de acceso a un controlador industrial.
Un mapa en la misma página revelaba la ubicación exacta de la turbina y sus caminos de acceso. Expuesto no significa atacado Conviene aclararlo: que un sistema esté expuesto no significa que haya sido atacado ni que alguien haya accedido a él con malas intenciones . El informe tampoco identifica a los operadores ni a los fabricantes afectados. Los investigadores advierten, además, que la cifra real probablemente sea mayor, porque solo contabilizaron los sistemas que pudieron vincular con certeza a una instalación concreta.
También señalan que un número bajo no implica menos riesgo. Algunas interfaces controlan una sola turbina, pero otras gestionan varias o un parque completo desde una misma pantalla. Un solo acceso indebido podría afectar a mucha capacidad de generación. Un problema que va más allá de un parque © Magnific La preocupación no es nueva.
En marzo de 2025, la empresa de ciberseguridad Forescout reveló 46 vulnerabilidades en inversores solares de tres de los diez principales fabricantes del mundo: Sungrow, Growatt y SMA. Los inversores son los equipos que convierten la electricidad de los paneles en corriente apta para la red. Según los investigadores, algunas de esas fallas permitían tomar el control de los equipos y modificar su configuración. Todas fueron corregidas.
El riesgo que más preocupa a los especialistas es el efecto acumulado. Un solo inversor manipulado no tiene impacto en la red. Pero si un atacante lograra alterar de forma coordinada la producción de miles de equipos, podría desestabilizar el equilibrio entre oferta y demanda de electricidad, con consecuencias que irían desde desconexiones hasta apagones. A medida que las renovables ganan peso en el sistema eléctrico, su seguridad digital se vuelve tan importante como la de las centrales tradicionales.
Qué recomiendan los expertos Las recomendaciones del informe son básicas, lo que muestra lo extendido del problema: retirar las interfaces de administración de la internet pública, usar conexiones seguras y mantener un inventario claro de los sistemas y de quién accede a ellos, incluidos proveedores y empresas de mantenimiento externas. También aconsejan conservar la posibilidad de controlar manualmente los equipos industriales en caso de incidente. La transición energética avanza rápido, con miles de instalaciones nuevas cada año, operadores diversos y cadenas de proveedores dispersas. En ese crecimiento, la ciberseguridad muchas veces queda en segundo plano.
El informe es una advertencia de que la infraestructura más limpia también necesita estar bien protegida.