Uno de los episodios que más me fascinan de la industria del videojuego es cuando Brad Smith, presidente de Microsoft, se comprometió a llevar Call of Duty a 150 millones de jugadores adicionales si se aceptaba la oferta de compra de Activision-Blizzard-King por parte de su compañía. Ese dato, que no sólo anunció a bombo y platillo en sitios como el Financial Times, también fue un compromiso delante de la Comisión Europea en Bruselas. Esos 150 millones correspondían a la suma de los suscriptores por aquel entonces de GeForce Now, el portal de juego en la nube Boosteroid y, en su mayor parte, las más de 120 millones de Nintendo Switch que ya estaban en las casas de medio mundo en febrero de 2023; que es cuando se produjo el anuncio. Era un compromiso que buscaba ahuyentar el miedo de que Call of Duty se convirtiera en un exclusivo, ofreciendo justo lo contrario a lo que temían los organismos reguladores: llevar el juego a más plataformas.
El compromiso con Nintendo, que incluso llegó a escenificarse en redes sociales, podríamos pensar que al fin se ha cumplido... Con matices. Modern Warfare 4 saldrá el próximo 23 de octubre en Nintendo Switch 2, no en Nintendo Switch, y lo hará más de tres años más tarde desde la firma entre Microsoft y la compañía japonesa. Dicho esto, cuando se nos ofreció la posibilidad de probar la beta de este nuevo Call of Duty, no dudé en pedir acceso en Nintendo Switch 2 para vivir ese momento histórico desde dentro. ¿Basta con ser meritorio?
Porque jugar una beta de CoD a finales de agosto es algo que he hecho, como muchos de vosotros, en incontables ocasiones a lo largo de los años. Antes incluso de que se extendiera este formato de pruebas, era un clásico de la Gamescom tener la oportunidad de echar un vistazo a lo nuevo de la franquicia de Activision. Pero este año era especial, porque era el primero de la era Switch con un lanzamiento simultáneo de un Duty. La prueba ha sido la misma que en el resto de plataformas, hasta el punto de contar con servidores compartidos.
VidaExtra fue parte de los invitados a NEXT, el evento previo a la apertura de servidores y de esa forma pudimos batirnos el cobre contra jugadores profesionales, creadores de contenido y otros medios de todo el planeta. Switch 2 tiene el mismo rango que el resto de plataformas, aunque eso lo aprendiésemos por las malas con la paliza que me pegó una leyenda del CoD patrio como Tojor. Aunque la primera gran duda que todos los que no habéis probado Modern Warfare 4 en Switch 2 tenéis, seguramente sea el plano técnico. El primer objetivo y más innegociable para Activision a lo largo de todos años se consigue: un rendimiento en torno a los 60 frames para el multijugador que se consigue en versión de sobremesa.
No hay grandes saltos de rendimiento en ese apartado, e incluso añadiendo la variable de un juego online sin cables gracias a un netcode robusto incluso en la prueba. Varias opciones de control Dicho esto, es evidente que hay un problema con la resolución. Los dientes de sierra, incluso en los modelados principales de los personajes, son bastante molestos. Según confirmó un representante de Activision en el Discord de la beta, se hace uso del sistema de DLSS que tiene integrado la consola, algo después de jugar me obliga a pensar en una capa de esta tecnología muy pequeña o muy mal implementada.
Quizás el problema sea directamente de resolución base, porque en modo portátil, con una pantalla más pequeña, la sensación mejora simplemente por un tema de perspectiva. No es un caso de ser demasiado exigente, es también un pequeño problema de diseño. Los mapas multijugador actuales de Call of Duty tienen mucho más ruido visual, elementos móviles y partículas que entregas de consolas de generaciones pasadas que podrían coincidir en resolución con lo ofrecido por Nintendo Switch 2. Eso hace que sea más complejo ver a los enemigos o conseguir información visual en décimas de segundo, llevándote a una desigualdad competitiva frente a los usuarios de otras plataformas.
De igual manera, está el asunto del control. Los joy-con base son unos mandos estupendos para muchos tipos de experiencias dentro de Nintendo Switch 2, pero no tanto para los shooters competitivos. El recorrido de los joystick es menor que en mandos de otras plataformas, lo que lleva a una sensibilidad inferior a la hora de apuntar. Esto puede solucionarse con el uso del mando pro, que iguala las condiciones...
O darle un tiento al control en modo ratón. Una de las funciones de los joy-con es su uso como ratón. Desacoplándolos de la consola o del soporte para el "mando perruno", la mitad derecha puede ser apoyada en una superficie plana para jugar como si se tratase de un ratón. De nuevo, puede ser algo interesante para títulos poco exigentes como Metroid Prime 4, el juego con el que se enseñó la función, pero inviable para una experiencia hardcore como es un multijugador de este tipo.
Palidece frente a un ratón normal, el cual de hecho puede ser conectado por USB al propio dock. Más allá de la curiosidad y de que la campaña seguramente sea disfrutable, creo que las virtudes de Nintendo Switch 2, que existen y soy un ferviente defensor de ellas, no encuentran acomodo en el tipo de experiencia que busca la parte multijugador de Call of Duty. Hay un trecho entre lo meritorio, lo curioso y lo alabable, y el estándar técnico que tiene el título en otro tipo de plataformas. Hay tiempo para mejorar, porque es una beta, pero aún así no veo muchas razones para priorizar la compra de esta versión por encima de las otras.
En VidaExtra | Es fácil que fuera mejor que la del anterior CoD, pero el Modo Campaña de Modern Warfare 4 apunta a ser lo que todos queremos