China acaba de poner en marcha una innovadora plataforma solar flotante que busca demostrar que el bambú también puede convertirse en un material resistente para la generación de energía en el mar. La plataforma, denominada Jilin-2, tiene una capacidad fotovoltaica de 100 kilovatios y fue instalada frente a Yantai, en la provincia de Shandong; en el este del país. Sus desarrolladores la presentan como la primera plataforma fotovoltaica marina flotante del mundo construida principalmente con materiales derivados del bambú. A diferencia de las estructuras convencionales fabricadas con acero o polietileno de alta densidad, Jilin-2 utiliza tubos de bambú compuesto; entre ellos los llamados “tubos de bambú enrollado” y el denominado “Sea Bamboo Pipe”, desarrollado con fibras continuas reforzadas y diseñado para soportar las exigentes condiciones del ambiente marino.
The world's first 100-kilowatt-class bamboo-based offshore photovoltaic platform, "Jilin-2," has completed installation in Yantai, east China’s Shandong Province, marking a new application of bamboo-based marine engineering materials in the offshore renewable energy sector. Built… pic.twitter.com/o5RXjM7Gqm— People's Daily, China (@PDChina) August 6, 2026 China hace historia al inaugurar una innovadora granja solar Los materiales se concibieron para ofrecer resistencia mecánica, bajo peso y protección frente a la corrosión. Esto es especialmente importante en instalaciones expuestas de manera constante al agua de mar, la humedad, la niebla salina y la radiación ultravioleta. La electricidad generada por la plataforma se utilizará en un proyecto demostrativo destinado a producir hidrógeno, amoníaco y metanol; integrando así la energía solar marina con procesos de producción de combustibles y productos químicos de bajas emisiones.
Jilin-2 representa además un salto importante respecto a Jilin-1, un prototipo de apenas 10 kilovatios desarrollado en 2023. La nueva plataforma multiplica por diez su capacidad y lleva la tecnología desde una etapa experimental hacia aplicaciones de mayor escala. El proyecto se desarrolló conjuntamente con el Instituto de Investigación de Ingeniería Oceánica de CIMC, China Forestry Group Corporation y la Universidad Forestal de Beijing. Sus responsables ya trabajan en una futura plataforma piloto de nivel megavatio; además de estudiar la estandarización y certificación de estos materiales para ampliar su uso en proyectos marinos.
Los desarrolladores sostienen que sustituir materiales convencionales por compuestos de bambú podría reducir el impacto ambiental de las instalaciones solares marinas y abrir una nueva vía para combinar energías renovables con materiales de origen renovable.