Selena Gomez intenta quedar fuera de la demanda por fraude relacionada con Wondermind, la empresa de salud mental que lanzó en 2021 junto a su madre, Mandy Teefey, y Daniella Pierson. El miércoles 26 de agosto, los abogados de la cantante y actriz presentaron ante un tribunal federal de Delaware una moción para desestimar las acusaciones en su contra, calificándolas de “absolutamente carentes de mérito”. - De su interés: Cómo el mal día de Selena Gómez casi impidió su compromiso Su equipo legal incluso analiza solicitar sanciones contra los demandantes por haberla incluido, según argumentan, de manera impropia. La defensa sostiene que Gomez nunca administró Wondermind ni participó en sus operaciones diarias. Aunque realizó una inversión y posee una participación minoritaria, su función habría sido principalmente de apoyo y consultoría, bajo el título honorífico de Chief Impact Officer.
Selena Gomez enfrenta demanda de $1.2 millones y niega cualquier fraude De acuerdo con el documento judicial, la gestión de la compañía estuvo a cargo de Mandy Teefey y Daniella Pierson, quienes ejercieron como co-CEO y participaron en el consejo directivo. La demanda fue presentada a principios de agosto por las firmas Wondermind SRS 44 LLC y Bespoke Wondermind LLC, que aseguran haber invertido cerca de 1,2 millones de dólares basándose en promesas empresariales que nunca se concretaron. Entre los proyectos señalados estaban una aplicación de salud mental, acuerdos publicitarios y colaboraciones con personalidades reconocidas. Los inversores también acusan a Gomez de no cumplir supuestas obligaciones de promoción mediante sus redes sociales, apariciones televisivas y acuerdos comerciales.
La defensa, sin embargo, afirma que las acusaciones contra la artista son vagas, contradictorias y jurídicamente insuficientes. El caso también expone problemas financieros y operativos de Wondermind. En 2025, la empresa habría reducido considerablemente su plantilla y acumulado deudas con trabajadores y proveedores. Los inversores reclaman la devolución de su dinero, indemnizaciones y gastos legales; además de solicitar que el conflicto sea llevado ante un jurado.
Por ahora, la decisión sobre si Selena Gomez continuará o no como demandada quedará en manos del tribunal.