Bloomberg — Estados Unidos atacó durante la noche a más petroleros iraníes, y el agravamiento de las tensiones por el control del estrecho de Ormuz ha hecho que el precio del crudo Brent supere los US$100 por barril. El ejército estadounidense afirmó que “destruyó” cinco embarcaciones en respuesta al ataque del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán contra uno de sus buques de guerra. El buque estadounidense “logró esquivar con éxito los intentos de ataque iraníes”, afirmó el Mando Central, que supervisa las fuerzas estadounidenses en Medio Oriente. “Ningún miembro del personal estadounidense resultó herido”. El Centcom indicó que atacó cuatro petroleros en el golfo de Omán y uno cerca de la isla de Kharg, situada en el golfo Pérsico y que constituye la principal terminal de exportación de petróleo de Irán. “Las fuerzas estadounidenses ordenaron a las tripulaciones que abandonaran los buques antes de que estos fueran alcanzados y quedaran inoperativos”, afirmó el Centcom, sin aclarar si los buques transportaban petróleo o estaban vacíos.
Estados Unidos ha destruido al menos ocho petroleros desde el sábado. No está claro qué proporción de la flota energética de Irán representa esto. Es probable que los últimos ataques de EE.UU., por sí solos, no supongan un gran revés para la capacidad de Irán de suministrar petróleo crudo. Solo uno de los cinco buques era un denominado petrolero de gran tamaño (VLCC), capaz de transportar 2 millones de barriles y que constituye el principal tipo de buque dedicado al transporte del crudo del país a clientes de lugares como China.
Dos de ellos eran petroleros de clase Aframax, con una capacidad aproximada de 750.000 barriles, mientras que los demás eran buques más pequeños destinados al transporte de productos petrolíferos refinados y gas. Jordania, objeto de un ataque Los medios de comunicación iraníes afirmaron que Teherán respondió atacando otros dos buques de guerra estadounidenses y ocho petroleros en el Golfo Pérsico. No hubo confirmación inmediata de dichos ataques ni se informó de daños. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) también lanzó misiles balísticos contra la base aérea de Al-Azraq, en Jordania.
El gobierno de este país árabe afirmó que interceptó 18 misiles y que otros dos cayeron en zonas deshabitadas. El Brent subió un 2,5% hasta situarse por encima de los US$100 el barril el miércoles. Con ello, su subida en lo que va de año se situó en el 65%, lo que aumentó la presión política sobre el presidente de EE.UU., Donald Trump, de cara a las elecciones de mitad de legislatura del 3 de noviembre. Los precios del gasóleo en las gasolineras de Estados Unidos alcanzaron un máximo histórico la semana pasada, ya que el conflicto impidió que la mayoría de los buques atravesaran el estrecho de Ormuz y limitó el suministro mundial de energía y otras materias primas, como el aluminio. “Cuando intenten atacar a buques de la Armada de EE.UU., ellos mismos serán atacados”, declaró a los periodistas el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, al ser preguntado sobre Irán. “El intercambio de ataques es bastante sencillo.
Cada vez que lo hagan, o intenten hacerlo, perderán petroleros”. Los ataques de represalia pusieron de relieve la dificultad a la que se enfrenta EE.UU. al intentar evitar hostilidades intensas con la República Islámica y centrarse en asfixiar su economía, todo ello con el fin de lograr que los dirigentes de Teherán reabran el estrecho y reanuden las negociaciones. Estados Unidos mantiene un bloqueo naval que impide a Irán exportar petróleo e importar bienes esenciales, lo que contribuye a que la inflación se acelere hasta alcanzar casi el 90%. El rial iraní se está depreciando considerablemente y, según bonbast.com —que realiza un seguimiento del tipo de cambio en el mercado negro—, ha perdido ya alrededor de un 20% frente al dólar en los últimos dos meses.
Trump y sus responsables de Defensa han afirmado en repetidas ocasiones que el ejército iraní se encuentra prácticamente incapacitado, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha declarado recientemente que la campaña de presión “implica que probablemente no se producirá una reanudación de las acciones militares a gran escala”. Aun así, los dirigentes iraníes creen que pueden resistir la presión durante al menos unos meses, según ha informado Bloomberg, y mantener los ataques contra buques comerciales en su intento por controlar el tráfico a través del estrecho de Ormuz. Irán mantiene conversaciones con Omán para alcanzar un acuerdo que regule el tráfico a través de la vía navegable. Aunque las negociaciones aún están en curso, es probable que cualquier acuerdo establezca que Irán tiene derecho a determinar qué buques pueden entrar en el Golfo Pérsico y, posiblemente, a cobrar tasas.
Es probable que EE.UU. y sus aliados se opongan a cualquier pacto que restrinja la libre circulación por el estrecho, que consideran una vía navegable internacional. Por otra parte, las tensiones siguen siendo elevadas entre Arabia Saudita y los hutíes en Yemen. El grupo respaldado por Irán reivindicó el martes una serie de ataques contra instalaciones energéticas en el sur de Arabia Saudita, la mayoría de ellas destinadas a la distribución de combustible al mercado nacional. Las autoridades saudíes emitieron el miércoles alertas aéreas en la localidad sureña de Khamis Mushait, pero rápidamente indicaron que el peligro había pasado.
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