Buenos Aires — Argentina quedó en el puesto 55° sobre 55 países, en una lista de sistemas previsionales que elabora la consultora Mercer. Chile es el país de América Latina mejor posicionado. El estudio mide tres aspectos fundamentales: - Adecuación (Adequacy): Evalúa si las prestaciones previsionales son suficientes para mantener un nivel de vida adecuado durante la jubilación. - Sostenibilidad (Sustainability): Analiza si el sistema puede financiar las prestaciones a largo plazo, considerando factores como la demografía, las finanzas públicas y el crecimiento económico. - Integridad: Mide la solidez, transparencia y confiabilidad del sistema previsional, así como la regulación y la protección de los afiliados. Por comparar con otros países de la región, Chile aparece en el puesto 7°; México, en el 16°; Uruguay en el 22°, Colombia, en el 31°; República Dominicana, en el 34°; Brasil, en el 42° y Perú, en el 46°.
Los países mejor ubicados a nivel mundial son: - Países Bajos - Dinamarca - Islandia - Singapur - Israel - Australia - Chile - Suecia - Finlandia - Noruega Aspectos para rescatar Más allá de la mala calificación que recibe Argentina en los tres aspectos, el detalle del informe resalta algunos puntos positivos. “El sistema argentino garantiza un buen nivel mínimo de protección para las personas mayores más pobres y una elevada tasa de reemplazo neta para distintos niveles de ingresos”. Por otro lado, Mercer describe que el sistema de ingresos jubilatorios de Argentina se basa principalmente en un régimen público de seguridad social de reparto, complementado por mecanismos limitados de ahorro previsional voluntario, que pueden ser patrocinados por empleadores o por particulares a través de seguros u otros instrumentos de ahorro a largo plazo. ¿Cómo puede mejorar Argentina su posición en el ranking? Según destacan los analistas de Mercer, el valor general del índice argentino podría aumentar mediante las siguientes medidas: - Desarrollar un marco más claro para los mecanismos complementarios de ahorro previsional patrocinados por empleadores, que podría incluir la afiliación automática y estructuras de aportes flexibles a lo largo del tiempo, con el objetivo de ampliar la cobertura e incrementar gradualmente el ahorro previsional a largo plazo. - Promover la formalización laboral y una mayor participación en el sistema contributivo, lo que permitiría mejorar la densidad de aportes y reducir la presión sobre los mecanismos no contributivos y los destinados a ampliar la inclusión previsional. - Establecer un marco legal y tributario adecuado para los planes de jubilación complementarios patrocinados por empleadores, con la posibilidad de implementar niveles de aportes graduales o predeterminados a medida que el sistema madure. - Alinear las condiciones de acceso al ahorro previsional privado con los objetivos jubilatorios, incluida la introducción, cuando corresponda, de edades mínimas para preservar los fondos o acceder a ellos. - Fortalecer el marco regulatorio de los mecanismos de ahorro previsional privado, incluidos los estándares de gobernanza, protección y comunicación con los afiliados. El valor del índice argentino cayó de 45,9 en 2025 a 43,7 en 2026, principalmente debido a una disminución de la pensión mínima en relación con el salario promedio, según los datos publicados por la OCDE.