Buenos Aires — El Senado argentino se prepara para definir la adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), una iniciativa que lleva casi tres décadas en el Congreso y que está vinculada ahora con el acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos. El oficialismo busca tratar el proyecto el jueves 29 de octubre, en medio de las expectativas de los laboratorios nacionales y extranjeros, que esperan cambios en un sector que proyecta inversiones por más de US$10.000 millones. VER MÁS: Los puntos clave del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos Personas que trabajan en laboratorios nacionales y extranjeros consultadas por Bloomberg Línea coinciden en que esperan la aprobación del tratado, aunque mantienen diferencias sobre sus condiciones. El PCT es un instrumento internacional administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) que cuenta con más de 150 países miembros.
Su aprobación simplifica y unifica el proceso de presentación de patentes a nivel mundial. En la práctica y para la industria farmacéutica, hace más rápida y simple la presentación de un nuevo medicamento para que sea aprobado y comercializado en un país. La iniciativa fue aprobada por Diputados en agosto, con 147 votos a favor y 93 en contra. El texto incorporó una reserva sobre el Capítulo II, reclamada por la industria farmacéutica nacional, y regresó al Senado, donde obtuvo dictamen favorable el 15 de octubre.
Desde la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe) dijeron a Bloomberg Línea: “Confiamos en que el Senado pueda retomar el tratamiento de la adhesión de la Argentina al PCT y completar el proceso legislativo. Consideramos que su aprobación permitirá que investigadores, universidades, startups, pymes y empresas argentinas cuenten con un mecanismo más simple y eficiente para proteger sus desarrollos en otros países”. VER MÁS: Argentina firma acuerdo comercial y de inversiones con Estados Unidos Inversiones por US$8.000 millones y competencia internacional En agosto, CAEMe y el Ministerio de Salud firmaron un acuerdo de colaboración institucional que contempla una proyección de US$8.000 millones de inversión privada en investigación clínica durante los próximos seis años. Un vocero de uno de los laboratorios extranjeros con mayores planes de inversión en el país que pidió no identificarse explicó a Bloomberg Línea que estas inversiones compiten entre distintos países y aunque no están condicionadas directamente, las compañías evalúan las condiciones regulatorias y de protección de la propiedad intelectual antes de decidir dónde destinar sus recursos.
En ese contexto, consideran que la adhesión al PCT puede mejorar el posicionamiento de Argentina frente a otros mercados. Según fuentes de laboratorios extranjeros, Argentina es el único país del G20 que todavía no integra el sistema, del que participan 159 países. Qué reclaman los laboratorios nacionales En la vereda de enfrente, la principal preocupación de los laboratorios nacionales se concentra en el Capítulo II del PCT, que contempla un examen preliminar internacional sobre la patentabilidad de las innovaciones. Fuentes de la industria farmacéutica nacional nucleadas en CILFA sostienen que Argentina debe adherir con la reserva prevista en el artículo 64, siguiendo el antecedente de Uruguay en 2024.
Según explicaron, esa reserva permitiría limitar la influencia de los informes internacionales sobre la evaluación nacional de patentes y reducir el riesgo de lo que llaman evergreening, una práctica que busca prolongar la protección de medicamentos mediante nuevas patentes sobre modificaciones de productos existentes. Esto quiere decir, evitar que un laboratorio extranjero modifique mínimamente un medicamento para extender la patente en la Argentina y así evitar que otro laboratorio nacional pueda hacer su versión. En rigor, el planteo no implica un rechazo absoluto al tratado, sino que busca preservar los criterios nacionales de patentabilidad y limitar posibles restricciones a la competencia, que según la industria nacional genera una guerra de precios que los mantiene en niveles más bajos. Según CILFA, desde la entrada en vigor del régimen de patentes farmacéuticas, en octubre de 2000, los laboratorios argentinos impulsaron la competencia mediante el lanzamiento de versiones genéricas y biosimilares que permitieron reducir los precios de determinados tratamientos entre un 60% y un 88%.
Incluso, CILFA cita un estudio de la consultora económica FIEL que estima en US$2.214 millones anuales los ahorros asociados a la competencia en el mercado farmacéutico. La adhesión al PCT también recibió cuestionamientos de organizaciones vinculadas con la salud y el acceso a medicamentos. Durante el debate parlamentario, Lorena Di Giano, integrante de la Red Latinoamericana por el Acceso a Medicamentos, advirtió que el PCT podría facilitar la presentación de patentes sobre modificaciones de medicamentos existentes y favorecer la extensión de su exclusividad comercial. Según sostuvo, su aprobación podría provocar un aumento “exorbitante de precios en los medicamentos y la quiebra de muchas obras sociales”.
En la misma línea, Luciana Ghiotto, investigadora del Transnational Institute, alertó que la medida pondría en “riesgo la industria farmacéutica nacional y la capacidad del Estado de decidir qué entra a nuestro sistema de salud”. Qué exige el acuerdo con Estados Unidos El acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos el 5 de febrero de 2026 estableció que el PCT debía remitirse al Congreso para su consideración y votación antes del 30 de abril. Para los laboratorios nacionales, ese compromiso no obliga a aprobar el tratado sin reservas y Argentina puede excluir el Capítulo II sin incumplir lo acordado con Washington. La discusión parlamentaria había comenzado en 1997, cuando el Poder Ejecutivo envió el proyecto al Congreso.
El Senado lo aprobó en 1998, pero quedó pendiente en Diputados hasta este año. Con la reserva incorporada y el dictamen favorable del Senado, la industria espera una definición sobre un tratado que combina compromisos comerciales, protección de patentes y condiciones para atraer inversiones.